Destaca Heritage Park, donde se recrea la historia de Alberta y la importancia que tuvieron el ferrocarril, la ganadería y la industria petrolera en el desarrollo de la región.
Calgary también permite una primera aproximación a la cultura del oeste canadiense antes de entrar en las montañas.
Calgary puede visitarse durante todo el año.
Para este viaje, la mejor época es de junio a septiembre, cuando las Rocosas están plenamente accesibles y los días son largos.
En mayo todavía puede haber nieve en zonas altas, mientras que de octubre a abril el viaje cambia por completo hacia condiciones invernales.
Durante el recorrido destacan la Montaña Castillo, el Glaciar Pata de Cuervo, los lagos Bow y Peyto, además del Glaciar Athabasca.
El paseo en Ice Explorer permite vivir una experiencia directa sobre el hielo, rodeado por montañas y lenguas glaciares.
Es una de las etapas más impresionantes del viaje por las Rocosas.
La mejor época es de junio a septiembre, cuando la carretera y las actividades glaciares operan con normalidad.
De mayo a octubre algunas zonas pueden seguir siendo accesibles, pero las condiciones varían según nieve y meteorología.
En invierno el paisaje es espectacular
Lake Louise destaca por su color turquesa intenso y la vista directa hacia el Glaciar Victoria.
Moraine Lake, accesible habitualmente entre junio y septiembre, ofrece una de las panorámicas más espectaculares de las Rocosas.
La jornada puede completarse con la visita al Lago Esmeralda, famoso por su color profundo y entorno boscoso.
La mejor época es de junio a septiembre.
Moraine Lake suele estar accesible solo durante estos meses, dependiendo de la nieve.
A principios de temporada algunos lagos pueden estar parcialmente congelados, mientras que en septiembre los colores otoñales comienzan a transformar el paisaje.
Banff ofrece paisajes de montaña, lagos de origen glaciar, ríos turquesa y miradores panorámicos.
En los alrededores es posible observar fauna como wapitíes, ciervos, cabras montesas, carneros de las Rocosas y, con suerte, osos negros o grizzlies.
El pueblo de Banff añade ambiente alpino, restaurantes, tiendas y opciones de actividades opcionales como vuelos panorámicos.
La mejor época es de junio a septiembre, cuando los lagos están descongelados y la mayoría de rutas y miradores están abiertos.
Julio y agosto son los meses más concurridos, pero también los de clima más estable.
Mayo y octubre pueden ser muy fotogénicos, aunque algunas zonas de montaña pueden estar condicionadas por nieve.
Jasper permite disfrutar de cañones, lagos de montaña, bosques boreales y grandes panorámicas.
La fauna puede incluir alces, wapitíes, osos, cabras montesas, carneros de las Rocosas y numerosas aves.
El Monte Robson, el pico más alto de las Rocosas Canadienses, es uno de los grandes hitos paisajísticos de la ruta.
La mejor época es de junio a septiembre.
Durante estos meses los días son largos, las carreteras están abiertas y la fauna es activa.
Mayo y octubre son meses más tranquilos, aunque con condiciones más variables.
La visita de ciudad incluye Yaletown, Chinatown, Gastown, Stanley Park y Granville Island.
Stanley Park permite observar tótems indígenas y disfrutar de vistas sobre la bahía, mientras que Gastown conserva el ambiente histórico de la ciudad.
Granville Island aporta artesanía local, mercado, gastronomía y ambiente marítimo.
Vancouver puede visitarse durante todo el año.
Para combinar con crucero de Alaska, la mejor época es de mayo a septiembre.
Junio a septiembre ofrece mejor clima, días largos y condiciones ideales para actividades al aire libre.