Palaos es un archipiélago del Pacífico occidental formado por islas verdes, lagunas turquesa, arrecifes coralinos y canales oceánicos de enorme riqueza biológica. Es uno de los destinos de buceo más importantes del mundo y un referente internacional en conservación marina.
Su importancia está en la combinación de biodiversidad, paisajes y protección. Palaos fue pionero en la creación de santuarios para tiburones y conserva algunos de los ecosistemas marinos más espectaculares de Micronesia, con arrecifes sanos, paredes profundas y corrientes que atraen grandes concentraciones de vida.
Lo que lo hace diferente es la variedad en un territorio relativamente compacto. En pocos días se pueden alternar canales de corriente, estaciones de limpieza, paredes oceánicas, lagunas interiores, cuevas, pecios, playas ocultas y paisajes de roca caliza cubiertos de selva.
Merece la pena visitarlo porque ofrece una experiencia marina de altísimo nivel, ideal para buceadores que buscan grandes encuentros, fotografía submarina, navegación entre islas y una naturaleza tropical muy protegida.
Entre los grandes iconos de Palaos destacan Blue Corner, German Channel, Ulong Channel, las Rock Islands, Blue Holes y los pecios de la Segunda Guerra Mundial.
La fauna incluye tiburones grises de arrecife, tiburones de punta blanca, mantas, tortugas, napoleones, barracudas, jureles, peces loro jorobados, bancos de fusileros y una enorme variedad de peces tropicales.
Los paisajes submarinos combinan paredes profundas, canales, cuevas, jardines coralinos, estaciones de limpieza y zonas de corriente donde cada inmersión puede ser muy distinta.
En superficie, Palaos ofrece lagunas turquesa, playas escondidas, kayak entre islas, selva tropical, miradores y una de las postales más bellas de Micronesia.
Palaos puede visitarse durante todo el año, aunque la mejor época suele ir de noviembre a abril, con mares más calmados, menor lluvia y excelente visibilidad submarina.
Entre abril y junio comienza la transición hacia la estación húmeda, pero las condiciones siguen siendo buenas y pueden coincidir eventos de reproducción de peces loro jorobados y pargos.
Entre julio y octubre hay más lluvia y el mar puede estar algo más movido, aunque el buceo sigue siendo posible y la vida macro puede ser muy interesante.
La temperatura del agua suele mantenerse entre 27 y 30 grados, con visibilidad habitual de 20 a más de 40 metros según zona y temporada.