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Reikiavik

Capital islandesa entre volcanes, océano y cultura nórdica

Círculo Dorado

La ruta clásica entre geología, géiseres y cascadas

Lago Mývatn

Volcanes, fumarolas y paisajes lunares del norte de Islandia

Norte de Islandia

Cascadas, ballenas, cañones y la capital del norte

Silfra

Buceo y snorkel entre dos placas tectónicas

Strytan

Chimeneas hidrotermales submarinas en el norte de Islandia

Nesgjá

Fisuras de agua dulce y visibilidad extrema en el norte de Islandia

Fiordos del Sur de Groenlandia

Navegando entre icebergs, montañas, pueblos inuit y la última frontera del Ártico

Buceo entre Icebergs

Una experiencia submarina única bajo el hielo del Ártico

Fauna Ártica de Groenlandia

Ballenas, focas y vida salvaje en las aguas de Groenlandia

Buceo en Islandia y Groenlandia

Este viaje combina dos de los destinos de buceo más singulares del Atlántico Norte: Islandia y Groenlandia. La primera parte de la expedición se desarrolla en Islandia, donde las inmersiones permiten descubrir algunos de los escenarios submarinos más extraordinarios de Europa, desde la fisura tectónica de Silfra hasta las chimeneas hidrotermales de Strytan y las aguas frías de los fiordos del norte.

La ruta comienza con el buceo entre las placas tectónicas de América y Eurasia, en aguas glaciares de visibilidad excepcional. Después continúa hacia el norte de Islandia para explorar el fiordo de Eyjafjörður, las formaciones hidrotermales submarinas y enclaves de agua dulce como Nesgjá y Litlaá, combinando el buceo con paisajes volcánicos, cascadas y áreas geotermales.

La segunda parte del viaje lleva hasta Groenlandia oriental, una región remota dominada por montañas, fiordos, perros de trineo, pequeños asentamientos inuit y enormes icebergs. Allí las inmersiones se realizan entre esculturas de hielo de tonos azules, en uno de los entornos submarinos más exclusivos del planeta.

Es un programa diseñado para buceadores experimentados en traje seco que buscan un viaje diferente, con fuerte componente polar, geológico y exploratorio.

Mejor época: Junio a septiembre

¿Que incluye?

  • Vuelo doméstico indicado en el programa.
  • Asistencia en aeropuertos y traslados.
  • Guía dive master.
  • Guías especializados durante la ruta.
  • Paquete de 10 inmersiones.
  • Seguro básico de viaje.
  • Transporte durante el recorrido según programa.
  • Organización logística del viaje.

¿Que no incluye?

  • Vuelo internacional.
  • Comidas no especificadas.
  • Equipo de buceo.
  • Alquiler de traje seco y material específico.
  • Seguro específico de buceo.
  • Noche extra de hotel si fuera necesaria por conexión aérea.
  • Propinas.
  • Gastos personales.
  • Cualquier servicio no indicado expresamente como incluido.

¿Que ver en Reikiavik?

Entre los lugares más representativos destacan la iglesia Hallgrímskirkja, el edificio Harpa, el Puerto Viejo, la escultura Sun Voyager, el lago Tjörnin y las calles comerciales del centro.

La ciudad cuenta con museos dedicados a la historia islandesa, la cultura vikinga, el arte contemporáneo y la relación del país con el mar. También es un excelente lugar para disfrutar de restaurantes, cafeterías, piscinas geotermales y vida local.

Muy cerca se encuentran experiencias como Sky Lagoon, excursiones de avistamiento de ballenas y salidas nocturnas para buscar auroras boreales durante los meses oscuros.

¿Cuando viajar a Reikiavik?

Reikiavik puede visitarse durante todo el año. De junio a agosto ofrece días muy largos, temperaturas suaves y un ambiente animado, aunque también es la temporada con mayor afluencia.

De septiembre a octubre aparecen colores otoñales y comienzan las posibilidades de observar auroras. Entre noviembre y marzo los días son cortos, el clima es frío y puede haber nieve, pero es una buena época para auroras, ambiente invernal y excursiones a cuevas de hielo.

Abril y mayo son meses de transición, con menos visitantes, días cada vez más largos y clima cambiante. Las temperaturas suelen oscilar entre 0 y 15 ºC según la estación, con viento frecuente durante todo el año.

¿Que ver en Círculo Dorado?

Þingvellir permite caminar entre las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia, además de visitar el lugar donde se fundó uno de los parlamentos más antiguos del mundo. La zona de Geysir muestra la actividad geotermal islandesa, con Strokkur expulsando columnas de agua cada pocos minutos.

Gullfoss es una de las cascadas más poderosas y fotogénicas del país, con un doble salto que cae en un cañón de origen glaciar. También pueden añadirse paradas como el cráter Kerið, Laugarvatn Fontana o actividades de snorkel y buceo en Silfra.

La combinación de historia, volcanismo, agua y paisaje lo convierte en un área esencial.

¿Cuando viajar a Círculo Dorado?

El Círculo Dorado puede visitarse durante todo el año. En verano ofrece carreteras fáciles, días muy largos y acceso cómodo a todos los puntos, aunque es la época con más visitantes.

En invierno los paisajes nevados, la luz baja y la posibilidad de auroras aportan una atmósfera muy especial, pero las carreteras pueden estar heladas y conviene conducir con precaución.

Primavera y otoño son buenas épocas para evitar multitudes, con cascadas caudalosas, colores cambiantes y clima variable. La zona es accesible casi todo el año, pero viento, hielo y tormentas pueden afectar las visitas entre noviembre y marzo.

¿Que ver en Lago Mývatn?

Entre los lugares más importantes destacan los pseudocráteres de Skútustaðir, las formaciones de lava de Dimmuborgir, la zona geotermal de Hverir, Námafjall, el cráter Víti, Krafla y los baños naturales de Mývatn.

El lago y sus alrededores ofrecen excelentes oportunidades para observar aves acuáticas, caminar por paisajes volcánicos y fotografiar contrastes entre agua, lava y vapor geotermal.

Dimmuborgir, con sus formaciones oscuras de lava, aporta un componente casi fantástico al paisaje, mientras que Hverir muestra la fuerza geotérmica de Islandia con fumarolas, azufre y barro en ebullición.

¿Cuando viajar a Lago Mývatn?

Mývatn puede visitarse durante todo el año. De junio a agosto los días largos favorecen el senderismo y la observación de aves, aunque también es la época con mayor presencia de insectos cerca del lago.

En invierno la nieve transforma el paisaje volcánico y reduce la afluencia, pero las carreteras pueden verse afectadas por hielo y tormentas. Los baños termales son especialmente atractivos en meses fríos.

Primavera y otoño ofrecen menos visitantes, buena luz y condiciones variables. Entre septiembre y marzo puede haber auroras boreales en noches despejadas. Conviene prever ropa de abrigo incluso en verano, ya que el norte de Islandia puede ser fresco y ventoso.

¿Que ver en Norte de Islandia?

Goðafoss, la “cascada de los dioses”, es uno de los iconos de la región. Dettifoss impresiona por su enorme caudal, mientras que Ásbyrgi ofrece un cañón en forma de herradura rodeado de vegetación.

Húsavík es uno de los mejores lugares de Europa para observar ballenas, con salidas en barco durante buena parte del año. Akureyri aporta ambiente urbano, jardín botánico, restaurantes y vistas al fiordo Eyjafjörður.

La costa de Tjörnes, los pueblos pesqueros, los caballos islandeses y los paisajes volcánicos cercanos a Mývatn completan una de las regiones más completas de Islandia.

¿Cuando viajar a Norte de Islandia?

El Norte de Islandia puede visitarse todo el año, aunque de mayo a septiembre ofrece mejores condiciones para conducir, avistar ballenas y recorrer cañones y cascadas.

En invierno las carreteras pueden complicarse por nieve, viento y hielo, pero la región ofrece paisajes invernales, baños termales y posibilidad de auroras boreales.

Primavera y otoño son épocas tranquilas, con menos visitantes y una luz excelente. Las excursiones de ballenas suelen ser especialmente populares entre abril y octubre, aunque algunas operan también en invierno. Las temperaturas suelen ser algo más frescas que en el sur, incluso durante el verano.

¿Que ver en Silfra?

La inmersión recorre zonas como Silfra Big Crack, Silfra Hall, Silfra Cathedral y Silfra Lagoon, cada una con formaciones rocosas, cambios de profundidad y diferentes tonalidades de azul.

El gran atractivo no es la fauna, sino la visibilidad extrema, la pureza del agua, el contraste de colores y la posibilidad simbólica de moverse entre dos continentes. En los alrededores de Þingvellir también pueden mencionarse otras fisuras menos conocidas, como Davíðsgjá, para buceadores con interés especializado.

Es una experiencia muy fotogénica, minimalista y completamente distinta al buceo marino tradicional.

¿Cuando viajar a Silfra?

Silfra puede bucearse y snorkelearse durante todo el año. La temperatura del agua se mantiene casi constante, normalmente entre 2 y 4 ºC, por lo que se utiliza traje seco en cualquier estación.

En verano la logística es más cómoda por las largas horas de luz y temperaturas exteriores menos frías, aunque hay mayor afluencia. En invierno el entorno nevado aporta una atmósfera espectacular, pero el frío exterior y el hielo hacen la experiencia más exigente.

Primavera y otoño ofrecen buen equilibrio entre menor número de visitantes y condiciones razonables. Para buceo se requiere certificación de traje seco o experiencia demostrable según el operador.

¿Que ver en Strytan?

El principal atractivo son las chimeneas hidrotermales, estructuras minerales que se elevan desde el fondo y expulsan agua caliente en el frío entorno del Atlántico norte.

Durante la inmersión pueden observarse paredes cubiertas de vida de agua fría, algas, peces del Atlántico norte, nudibranquios, estrellas de mar y formaciones rocosas. La sensación de bucear en un sistema geotermal activo convierte Strytan en una experiencia submarina única.

Las condiciones pueden ser exigentes por temperatura, corrientes y visibilidad variable, por lo que suele recomendarse a buceadores Advanced o con experiencia en traje seco.

¿Cuando viajar a Strytan?

Strytan puede bucearse durante gran parte del año, aunque las condiciones dependen mucho del estado del mar, viento y operativa local.

De mayo a septiembre las temperaturas exteriores son más agradables y la logística suele ser más sencilla. En invierno el buceo puede ser posible, pero resulta más exigente por frío, días cortos y meteorología del norte.

La temperatura del agua suele ser fría durante todo el año, normalmente entre 3 y 8 ºC según profundidad y zona. Es imprescindible traje seco, buena flotabilidad y seguir estrictamente las indicaciones del operador, ya que se trata de una inmersión especializada.

¿Que ver en Nesgjá?

El gran atractivo de Nesgjá es la visibilidad, el color del agua y las paredes de roca volcánica que forman la fisura. La experiencia se centra en flotar lentamente sobre un paisaje de agua dulce, con sensación de ingravidez y una pureza visual excepcional.

A diferencia de Silfra, suele ofrecer una experiencia más remota y menos concurrida. En algunos programas puede combinarse con Litláá, un río geotermal poco profundo donde el contraste entre agua caliente y fría genera un entorno muy especial para snorkel.

No es una zona de fauna abundante, sino de paisaje, geología, claridad y singularidad.

¿Cuando viajar a Nesgjá?

Nesgjá puede visitarse durante buena parte del año, aunque las mejores condiciones suelen darse entre mayo y septiembre, cuando la logística en el norte es más sencilla y las temperaturas exteriores son menos extremas.

En invierno la actividad puede verse condicionada por nieve, hielo, viento y accesos, aunque el agua mantiene una claridad excelente.

La temperatura del agua es fría durante todo el año, por lo que se utiliza traje seco para buceo y protección térmica adecuada para snorkel. Como en otros puntos de Islandia, la meteorología puede cambiar rápidamente y la operativa debe adaptarse a seguridad y condiciones locales.

¿Que ver en Fiordos del Sur de Groenlandia?

La navegación constituye la mejor forma de descubrir el sur de Groenlandia. A lo largo del recorrido aparecen enormes icebergs desprendidos del Inlandis que cambian continuamente de forma y color según la luz del día.

Entre los principales núcleos habitados destacan Narsaq, rodeada de montañas y conocida por su ambiente tranquilo y sus coloridas casas de madera; Qaqortoq, la capital del sur de Groenlandia, con su puerto, esculturas al aire libre y edificios coloniales; e Igaliku, considerado uno de los pueblos más bellos del país.

Durante la navegación es frecuente observar focas descansando sobre pequeños bloques de hielo y, entre junio y septiembre, diferentes especies de ballenas alimentándose en los fiordos.

Las excursiones en kayak permiten acercarse silenciosamente a los icebergs, mientras que los senderos de la región ofrecen magníficas vistas sobre glaciares, montañas y valles de origen glaciar.

¿Cuando viajar a Fiordos del Sur de Groenlandia?

Los Fiordos del Sur de Groenlandia pueden visitarse durante todo el año, aunque la temporada turística se concentra entre junio y septiembre, cuando las condiciones de navegación son más favorables.

Junio marca el inicio del verano ártico. Los días son muy largos, la nieve comienza a retirarse de los valles y aparecen las primeras flores, mientras que los grandes icebergs todavía conservan su máximo tamaño tras el invierno.

Julio y agosto representan el mejor momento para navegar por los fiordos. Las temperaturas son relativamente suaves y existe una elevada probabilidad de observar ballenas, focas y aves marinas.

Durante septiembre el paisaje adquiere tonalidades otoñales y comienzan a aparecer las primeras auroras boreales. Entre octubre y mayo el invierno transforma completamente la región y la navegación depende del hielo marino y de la meteorología.

¿Que ver en Buceo entre Icebergs?

El principal atractivo consiste en explorar enormes masas de hielo cuya parte sumergida multiplica varias veces el tamaño visible desde la superficie.

Las tonalidades blancas y azules cambian constantemente según la incidencia de la luz, creando paisajes submarinos únicos.

Los fondos suelen presentar bosques de kelp, anémonas, estrellas de mar, erizos, nudibranquios y pequeños peces adaptados a las frías aguas polares.

En determinadas zonas pueden aparecer focas curiosas acercándose a los buceadores, mientras que durante la navegación no es raro observar ballenas alimentándose en los fiordos.

La extraordinaria transparencia del agua permite disfrutar de largas perspectivas y convierte este destino en uno de los mejores lugares del mundo para la fotografía submarina de paisaje.

¿Cuando viajar a Buceo entre Icebergs?

La temporada de buceo suele desarrollarse entre junio y septiembre, coincidiendo con las mejores condiciones de navegación.

Durante junio y julio abundan los grandes icebergs recién desprendidos de los glaciares y las largas horas de luz facilitan las inmersiones.

Agosto ofrece temperaturas algo más agradables en superficie y excelentes condiciones para combinar buceo y navegación.

En septiembre disminuye la actividad turística y aparecen las primeras auroras boreales, aunque el agua mantiene prácticamente la misma temperatura durante toda la temporada.

Las inmersiones se realizan siempre con traje seco, ya que la temperatura del agua suele oscilar entre 0 y 4 °C incluso en pleno verano.

¿Que ver en Fauna Ártica de Groenlandia?

Entre junio y septiembre es frecuente observar ballenas jorobadas, rorcuales comunes, rorcuales aliblancos e incluso orcas, especialmente durante las navegaciones por los grandes fiordos.

Las focas comunes y focas anilladas descansan habitualmente sobre pequeños bloques de hielo flotante y en ocasiones se aproximan con curiosidad a embarcaciones y buceadores.

En tierra pueden observarse caribúes, zorros árticos, liebres árticas y diferentes especies de aves adaptadas al clima polar.

Los acantilados costeros albergan colonias de gaviotas tridáctilas, araos, eideres y otras aves marinas, mientras que las águilas marinas sobrevuelan frecuentemente los fiordos.

Toda esta riqueza faunística convierte al sur de Groenlandia en uno de los mejores destinos del Atlántico Norte para la observación de vida salvaje.

¿Cuando viajar a Fauna Ártica de Groenlandia?

La fauna puede observarse durante todo el año, aunque la mayor actividad se concentra entre junio y septiembre.

Junio y julio representan el mejor momento para observar aves marinas y ballenas alimentándose en los fiordos.

Agosto mantiene excelentes posibilidades de avistamiento y suele coincidir con las condiciones meteorológicas más estables.

Durante septiembre continúa la presencia de cetáceos y focas, con la ventaja añadida de poder contemplar las primeras auroras boreales.

En invierno algunas especies migran hacia latitudes más templadas, aunque otras permanecen en Groenlandia durante todo el año, adaptadas a las duras condiciones del Ártico.