El Mar de Andamán Sur reúne algunas de las rutas de buceo más variadas de Tailandia, con salida habitual desde Phuket y navegación hacia arrecifes, pináculos, cuevas, paredes y jardines coralinos situados al sur del mar de Andamán.
Su importancia está en la diversidad de escenarios. A diferencia de las rutas del norte, centradas en Similan, Koh Bon o Richelieu Rock, el sur combina zonas de arrecife, puntos de macro, montes submarinos, cuevas, paredes y áreas donde la navegación permite adaptar cada jornada a las condiciones.
Lo que lo hace diferente es su mezcla de accesibilidad y variedad. Desde Phuket se puede embarcar en una vida a bordo que se aleja de las salidas diarias para explorar puntos más remotos, con inmersiones desde tenders y un ritmo centrado por completo en el mar.
Merece la pena visitarlo porque ofrece una experiencia completa de buceo en Tailandia: arrecifes saludables, vida tropical, cuevas, critters, bancos de peces, posibles grandes encuentros y la comodidad de una ruta de 7 noches por el Andamán.
El Andamán Sur destaca por sus arrecifes saludables, paredes, cuevas, jardines coralinos y zonas de arena donde se concentra una interesante vida macro.
Entre la fauna habitual pueden aparecer morenas, peces león, peces escorpión, peces pipa, nudibranquios, rayas, tortugas, barracudas, jureles, fusileros y una gran variedad de peces tropicales.
En los puntos más expuestos pueden observarse bancos de peces, depredadores de paso y, con suerte, grandes visitantes como mantas o tiburón ballena, siempre sujetos a condiciones naturales.
Para fotografía, la zona combina gran angular en paredes y cuevas con macro en arrecifes y fondos de arena, lo que hace que cada jornada pueda tener un carácter distinto.
La mejor época para el Andamán Sur suele ir de noviembre a abril, cuando el mar está más estable, la visibilidad es mejor y las rutas de vida a bordo operan con mayor regularidad.
Entre mayo y octubre el monzón del suroeste trae más lluvia, oleaje y cambios de mar, por lo que algunas rutas pueden variar o reducirse.
La temperatura del agua suele mantenerse entre 28 y 30 grados, con visibilidad habitual de 18 a 30 metros según zona, corrientes y temporada.
Para una vida a bordo centrada en buceo, febrero y marzo suelen ofrecer algunas de las condiciones más claras y estables.