Koh Bon es una isla del mar de Andamán situada al norte de las Similan, conocida por su pared, su cresta submarina y la posibilidad de encuentros con mantas. Es una parada habitual en rutas de vida a bordo por el oeste de Tailandia.
Su importancia dentro del buceo tailandés está en su posición expuesta y en la vida que atraen sus corrientes. Koh Bon no es una isla de playa o estancia, sino un punto de buceo donde la roca, el azul y la corriente marcan el carácter de la experiencia.
Lo que la hace diferente es su ambiente más salvaje y oceánico que otras zonas cercanas. La isla emerge de forma abrupta y sus fondos descienden hacia aguas profundas, creando un escenario muy atractivo para buceadores con experiencia.
Merece la pena visitarla porque aporta emoción y variedad a los cruceros del Andamán, con arrecifes, paredes, grandes peces y la posibilidad de observar mantas cuando las condiciones acompañan.
El punto más conocido es Koh Bon Ridge, una cresta submarina donde la corriente puede concentrar peces de arrecife, depredadores y, en temporada, mantarrayas.
Las paredes y pendientes de la isla ofrecen corales duros, corales blandos, abanicos, peces tropicales, morenas, peces león, jureles y fusileros.
También pueden aparecer tiburones de arrecife, rayas, bancos de peces y vida macro en zonas más protegidas, según visibilidad y corriente.
Para fotografía submarina, Koh Bon combina azul profundo, roca, coral, bancos de peces y escenas de gran angular muy potentes.
Koh Bon se visita principalmente durante la temporada seca del mar de Andamán, entre noviembre y abril, cuando los parques marinos están abiertos y el mar suele ser más estable.
Entre mayo y octubre la zona queda condicionada por el monzón del suroeste, con más oleaje, lluvia y cierre habitual de áreas protegidas.
La presencia de mantas depende de condiciones naturales, plancton y corrientes, por lo que nunca puede garantizarse.
Para cruceros de buceo combinando Similan, Koh Bon y Koh Tachai, febrero a abril suele ser una etapa muy valorada.