El Parque Nacional Komodo es uno de los grandes destinos de naturaleza de Indonesia y combina fauna terrestre única con un buceo extraordinario. Sus islas áridas, bahías, playas y corrientes marinas crean un paisaje muy distinto al de otras regiones del país.
Su importancia está en la protección del dragón de Komodo y de un entorno marino excepcionalmente rico, situado en una zona de intercambio entre aguas cálidas y frías.
Lo que lo hace diferente es la posibilidad de unir en un mismo viaje encuentros terrestres, navegación entre islas, playas escénicas y algunas de las inmersiones más dinámicas de Indonesia.
Merece la pena visitarlo porque resume la fuerza natural del archipiélago: reptiles prehistóricos, arrecifes vivos, mantas, corrientes y paisajes insulares inolvidables.
En tierra, el gran protagonista es el dragón de Komodo, que puede observarse en islas del parque acompañado por guías autorizados.
Bajo el agua, Komodo permite combinar inmersiones con mantas, tiburones de arrecife, tortugas, grandes bancos de peces y arrecifes coralinos muy vivos.
Las zonas norte, centro y sur ofrecen experiencias distintas: pináculos de corriente, estaciones de mantas, bahías productivas y arrecifes de gran color.
Para fotografía, el parque es excepcional tanto por sus paisajes terrestres como por sus escenas submarinas.
Komodo puede visitarse todo el año, aunque la estación seca, entre abril y noviembre, suele ofrecer mejores condiciones generales de navegación.
Entre diciembre y marzo aumentan las lluvias y algunas rutas pueden variar, aunque el parque sigue siendo visitable.
Las condiciones de buceo cambian entre norte y sur. Para una experiencia equilibrada de fauna terrestre, navegación y buceo, mayo a octubre suele ser la etapa más recomendable.