La región de los antiguos templos del Imperio Chola constituye uno de los conjuntos monumentales más extraordinarios de Asia y representa el momento de máximo esplendor de la arquitectura dravídica. Entre los siglos IX y XIII, la dinastía Chola convirtió esta parte de Tamil Nadu en el principal centro político, artístico y religioso del sur de India, dejando un patrimonio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La ruta recorre ciudades históricas como Chidambaram, Kumbakonam, Gangaikonda Cholapuram, Thanjavur y Tiruchirappalli, donde enormes complejos religiosos continúan siendo lugares vivos de culto. Más que simples monumentos, estos templos siguen marcando el ritmo cotidiano de millones de fieles mediante ceremonias, festivales y peregrinaciones.
La riqueza escultórica, la perfección de sus proporciones y la extraordinaria conservación de sus edificios convierten esta región en una visita imprescindible para comprender la historia, la religión y el arte del sur de India.
El gran protagonista es el Templo Brihadisvara de Thanjavur, considerado una de las obras maestras de la arquitectura hindú y uno de los templos más impresionantes jamás construidos en granito.
También destacan el Templo de Airavatesvara en Darasuram, el monumental templo de Gangaikonda Cholapuram, el complejo dedicado a Nataraja en Chidambaram y los numerosos templos de Kumbakonam, conocida como la ciudad de los mil santuarios.
La ruta se completa con la fortaleza y el templo de Sri Ranganathaswamy en Tiruchirappalli, uno de los mayores complejos religiosos activos de toda India, además de mercados tradicionales, talleres de bronce, escuelas de música clásica y pequeñas aldeas donde continúan vivas muchas tradiciones heredadas del Imperio Chola.
Los templos del Imperio Chola pueden visitarse durante cualquier época del año.
Entre noviembre y marzo se disfruta del clima más agradable, con temperaturas moderadas que permiten recorrer cómodamente los grandes complejos monumentales.
De abril a junio el calor puede superar con facilidad los 38 °C durante las horas centrales del día, por lo que conviene concentrar las visitas por la mañana y al final de la tarde.
Entre julio y septiembre predominan lluvias ocasionales asociadas al monzón del suroeste, mientras que octubre y noviembre reciben precipitaciones más abundantes por el monzón del noreste. A cambio, los arrozales, jardines y estanques que rodean los templos muestran su máximo esplendor y el paisaje adquiere un intenso color verde.