Yangshuo se extiende entre los perfiles calizos y las vegas fluviales del noreste de Guangxi, al sur de Guilin. Su paisaje combina torres kársticas, arrozales, aldeas y cursos de agua, en una de las expresiones más conocidas del modelado de la China meridional.
El río Li articula las panorámicas más monumentales, especialmente en torno a Xingping, mientras que el río Yulong atraviesa un entorno rural más recogido. Los caminos de sus riberas permiten recorrer la campiña a pie o en bicicleta, con numerosos miradores sobre los picos.
La localidad de Yangshuo funciona como base para explorar el condado y concentra restaurantes, mercados y servicios turísticos. Fuera del núcleo urbano, pueblos como Xingping y los campos próximos a Moon Hill muestran una faceta más pausada, donde el paisaje natural convive con la agricultura y las tradiciones de las comunidades de Guangxi.
Los grandes protagonistas son el río Li, el río Yulong y las formaciones de caliza que rodean Yangshuo. En el sector de Xingping, el cauce serpentea entre picos abruptos, bancos de grava y pequeñas poblaciones ribereñas.
La campiña del Yulong reúne arrozales, huertos, puentes, canales y senderos apropiados para paseos y recorridos en bicicleta. Moon Hill, reconocible por su arco natural, permite observar de cerca la erosión característica del relieve kárstico.
Riberas, humedales, campos y laderas arboladas sostienen una avifauna variada, además de mariposas, libélulas y anfibios, más activos durante los meses húmedos. La observación depende de la estación, el nivel del agua y la presión humana, por lo que no deben darse por seguros encuentros concretos con fauna.
Las condiciones más equilibradas suelen darse entre septiembre y noviembre, con menos lluvia, humedad más moderada y temperaturas agradables. Marzo y abril ofrecen paisajes verdes y frecuentes nieblas, aunque aumentan los días lluviosos.
Mayo y junio concentran las precipitaciones más intensas; pueden producirse crecidas, inundaciones y suspensiones de actividades fluviales. Julio y agosto son muy calurosos y húmedos, con tormentas y elevada afluencia turística.
De diciembre a febrero llueve menos, pero el ambiente puede ser fresco, húmedo y cubierto. La escasa calefacción de algunos alojamientos acentúa la sensación de frío.