El mar de Cortés es uno de los grandes santuarios marinos de México, un espacio donde islas, montañas áridas, aguas profundas y corrientes productivas crean una biodiversidad excepcional. Su contraste entre desierto y océano lo convierte en uno de los paisajes más poderosos de Baja California.
La importancia de esta región está en la variedad de fauna marina y en la riqueza de sus ecosistemas. Arrecifes rocosos, bajos, islas volcánicas, playas protegidas y canales de navegación forman un escenario ideal para buceo, snorkel, kayak, observación de cetáceos y expediciones de naturaleza.
El mar de Cortés merece la pena porque ofrece experiencias muy diferentes según la temporada. Puede ser un destino de lobos marinos, tiburón ballena, mobulas, ballenas, delfines, peces tropicales o paisajes submarinos de roca, siempre con la sensación de estar en un mar vivo y cambiante.
La fauna es el gran argumento de la región. En distintas épocas pueden observarse lobos marinos, tiburón ballena, mobulas, delfines, ballenas jorobadas, ballenas grises en zonas cercanas, tortugas, rayas y grandes bancos de peces.
Bajo el agua predominan arrecifes rocosos, paredes, bajos y zonas con fuerte concentración de vida. No es un arrecife coralino caribeño, sino un ecosistema más templado y productivo, con mucho movimiento, cambios de visibilidad y encuentros que dependen de corrientes y temporada.
En superficie, las islas y playas del mar de Cortés ofrecen paisajes espectaculares para navegación y fotografía. El contraste entre cactus, acantilados, arena clara y agua turquesa crea una estética muy reconocible, perfecta para programas de naturaleza marina.
Octubre a mayo suele ser una época muy cómoda para viajar, con temperaturas agradables y buenas posibilidades de fauna marina. Los meses frescos son especialmente interesantes para tiburón ballena en zonas reguladas y para combinar actividades sin calor extremo.
Junio a septiembre ofrece agua más cálida y buceo muy atractivo, aunque el calor en superficie es intenso. En verano y comienzos de otoño pueden darse grandes escenas de vida marina, incluyendo agregaciones de mobulas según zona y condiciones.
A finales de verano y principios de otoño aumenta el riesgo de tormentas tropicales. Como región marina amplia, cada programa debe ajustar fechas y actividades al área concreta: La Paz, Loreto, Cabo Pulmo u otras zonas del golfo pueden tener matices estacionales diferentes.