La Isla Bartolomé es uno de los paisajes más reconocibles de Galápagos gracias a Pinnacle Rock y sus formaciones volcánicas.
Aunque dentro del itinerario destaca especialmente por su visita terrestre, también aporta una visión excepcional del origen geológico del archipiélago.
Sus panorámicas muestran el contraste entre lava, mar azul, playas claras y pequeñas bahías protegidas.
Es una parada muy atractiva para fotografía de naturaleza y para comprender la evolución volcánica de las islas.
El gran icono es Pinnacle Rock, una formación volcánica que domina una de las vistas más famosas de Galápagos.
Durante la visita pueden observarse paisajes de lava, aves marinas, costa volcánica y, con suerte, pingüinos de Galápagos en las zonas próximas al agua.
Bartolomé puede visitarse durante todo el año.
De diciembre a mayo las condiciones suelen ser más cálidas y agradables para actividades terrestres.
De junio a noviembre el clima es más seco y fresco, con mayor influencia de corrientes frías.
Ninguna época es mala, aunque el mar puede estar más movido en temporada fría.