Baltra alberga el Aeropuerto Seymour, el más utilizado para llegar a Galápagos. Desde aquí parten la mayoría de cruceros y conexiones hacia Santa Cruz, lo que convierte a la isla en un punto estratégico para iniciar cualquier itinerario.
A pesar de su tamaño reducido y su carácter más funcional, Baltra conserva el paisaje árido típico de las islas centrales: cactus gigantes, matorrales secos y formaciones volcánicas que recuerdan el origen primigenio del archipiélago. Su ambiente tranquilo y su organización eficiente permiten al viajero comenzar su aventura con comodidad y sin estrés.
Aunque Baltra no es una isla de grandes excursiones, ofrece encuentros cercanos con especies emblemáticas desde el primer momento:
Para viajeros que disfrutan de la observación tranquila y la fotografía, Baltra ofrece una primera muestra del ecosistema único de Galápagos.
El clima en Baltra sigue los patrones generales del archipiélago, con dos estaciones marcadas por las corrientes oceánicas:
Temporada de Aguas Cálidas (diciembre – mayo)
Temporada de Aguas Frías (junio – noviembre)
Ambas temporadas son adecuadas para visitar Baltra, ya que la isla funciona principalmente como punto de entrada y salida, pero cada una ofrece matices distintos en el paisaje y la fauna.