El Parque Nacional Los Quetzales protege uno de los bosques nubosos más importantes de Costa Rica.
Situado en la cordillera de Talamanca, ofrece un paisaje muy diferente al de las selvas bajas y las costas tropicales.
Sus bosques fríos, húmedos y cubiertos de musgo son el hábitat del quetzal resplandeciente, una de las aves más bellas de América.
Es una etapa perfecta para amantes de la observación de aves y fotografía de naturaleza.
La actividad más recomendable es realizar una excursión guiada de avistamiento de aves al amanecer.
Además del quetzal, pueden observarse colibríes, tangaras, tucancillos, aves de montaña y flora típica del bosque nuboso.
El ambiente fresco y silencioso de la zona aporta un contraste muy especial después de las selvas cálidas del Pacífico.
El parque puede visitarse durante todo el año.
La mejor época para buscar quetzales suele ser de febrero a julio, coincidiendo con periodos de mayor actividad reproductiva y disponibilidad de frutos silvestres.
De diciembre a abril hay mejores condiciones generales para caminar, mientras que en época de lluvias los senderos pueden estar más húmedos.