La Isla del Coco es uno de los destinos más remotos e impresionantes de Costa Rica. Ubicada a más de 500 km del continente, es un santuario natural protegido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus aguas profundas, selva húmeda tropical y biodiversidad extraordinaria la convierten en un paraíso para buzos, científicos y amantes de la naturaleza.
Un lugar que sorprende por su aislamiento, su fuerza natural y la sensación de estar en un mundo completamente salvaje y prístino.
Isla del Coco es un destino que combina aventura extrema, naturaleza intacta y vida marina espectacular.
Buceo en Bajo Alcyone – Famoso por grandes cardúmenes de tiburones martillo.
Manuelita – Sitio ideal para ver mantarrayas, tiburones punta blanca y vida marina diversa.
Roca Sucia – Corrientes fuertes y encuentros con pelágicos impresionantes.
Bahía Wafer – Centro administrativo del parque y punto de llegada de embarcaciones.
Bahía Chatham – Aguas tranquilas perfectas para snorkel y exploración inicial.
Sendero a la Cascada – Caminata por selva espesa hasta una caída de agua natural.
Flora y fauna única – Aves endémicas, reptiles, bosques nubosos y una biodiversidad marina incomparable.
Vistas desde la plataforma de control – Naturaleza salvaje que se extiende en todas direcciones.
Cada sitio refleja la esencia de Isla del Coco: naturaleza pura, aventura oceánica y vida salvaje sin intervención humana.
Época seca (enero – marzo): Mejor visibilidad bajo el agua y condiciones más estables para navegación.
Época lluviosa (abril – diciembre): Selva más verde, corrientes más fuertes y mayor actividad marina.
Julio – septiembre: Temporada excelente para ver tiburones martillo y fauna pelágica.
Todo el año: Ambiente húmedo, lluvias frecuentes y clima tropical oceánico.