El Encuentro de las Aguas es uno de los fenómenos naturales más famosos de la Amazonía brasileña.
Durante varios kilómetros las aguas oscuras del Río Negro avanzan junto a las aguas marrones del Río Solimões sin mezclarse debido a sus diferencias de temperatura, densidad y velocidad.
Este fenómeno marca simbólicamente el nacimiento del gran río Amazonas.
Es una de las experiencias más representativas de cualquier viaje por la región.
Durante la navegación se puede apreciar el contraste entre ambos ríos y descubrir el modo de vida asociado al Amazonas.
La zona permite observar casas flotantes, vegetación tropical, aves y, con suerte, delfines rosados o grises.
También destaca la Victoria Regia, una de las plantas acuáticas más emblemáticas de la Amazonía.
Puede visitarse durante todo el año.
En temporada de aguas altas, de diciembre a mayo, el paisaje fluvial alcanza su máximo esplendor.
Entre junio y noviembre hay menos agua pero mejores condiciones para combinar la visita con actividades terrestres.