Manaos es la puerta de entrada a la Amazonía brasileña, una de las regiones naturales más importantes de la Tierra.
Desde esta ciudad situada junto al Río Negro comienza la exploración de un ecosistema formado por selvas inundables, ríos gigantes y una biodiversidad incomparable.
La Amazonía ofrece una experiencia completamente diferente al Pantanal: más misteriosa, más densa y dominada por los sonidos de la selva.
Es un destino imprescindible para comprender la magnitud de la naturaleza sudamericana.
La experiencia amazónica combina navegación por ríos, caminatas por la selva, observación de fauna y contacto con comunidades locales.
Es posible encontrar monos, aves tropicales, reptiles, delfines amazónicos y una enorme variedad de especies adaptadas a este ecosistema.
La noche en la selva permite descubrir un mundo completamente diferente dominado por sonidos y animales nocturnos.
La Amazonía puede visitarse durante todo el año.
De junio a noviembre es la temporada más seca, con más senderos disponibles y mejores condiciones para caminatas.
De diciembre a mayo aumenta el nivel de los ríos, permitiendo navegar por zonas inundadas de la selva, aunque con mayor probabilidad de lluvia.
No existe una mala época, simplemente cambia la forma de vivir la experiencia.