Este programa propone una gran travesía de vida a bordo por el Mar de Sulú, saliendo desde Cebú y finalizando en Puerto Princesa. Es una ruta de largo recorrido que une las Visayas, Negros, las Islas Cagayancillo y los arrecifes de Tubbataha en una expedición marina muy completa.
El crucero navega primero hacia el suroeste, explorando zonas de Bohol, Dumaguete, Apo Island y Negros, antes de adentrarse en mar abierto rumbo a las Cagayancillo. Esta parte del viaje combina paredes, arrecifes protegidos, jardines coralinos, vida residente multicolor, tortugas, bancos de peces y posibles encuentros con grandes especies.
La segunda mitad alcanza el gran objetivo de la ruta: el Parque Natural de los Arrecifes de Tubbataha, formado por los atolones norte y sur y el arrecife de Jessie Beazley. Allí el buceo se vuelve más oceánico, con paredes profundas, corrientes, tiburones, rayas, tortugas, peces napoleón, delfines y la posibilidad de encuentros con tiburón ballena.
Es un viaje intenso, remoto y muy especial, pensado para buceadores que quieren cruzar una de las regiones marinas más ricas de Filipinas. El itinerario y el número de inmersiones pueden adaptarse a las condiciones locales, siempre bajo el criterio del director de buceo.
El principal atractivo es la propia Playa de Alona, con arena clara, aguas tranquilas y un ambiente ideal para pasear, bañarse o salir en barco hacia zonas cercanas.
Desde Alona se accede a puntos de buceo y snorkel con peces tropicales, corales, tortugas ocasionales, bancos de pequeños peces y fondos adecuados para distintos niveles.
Las excursiones hacia Balicasag y otros islotes cercanos permiten ampliar la experiencia marina con paredes, jardines de coral y aguas de mayor riqueza biológica.
En tierra, Alona aporta gastronomía, atardeceres, ambiente costero y una base cómoda para visitar Bohol, incluidas las Chocolate Hills y el río Loboc.
La mejor época para Alona suele ir de diciembre a mayo, con días más secos, mar más estable y buenas condiciones para playa, snorkel y excursiones.
Entre junio y noviembre aumenta la probabilidad de lluvias tropicales y puede haber más variabilidad marítima, aunque muchas actividades siguen siendo posibles.
Marzo, abril y mayo son meses cálidos y luminosos, mientras que diciembre a febrero ofrecen temperaturas algo más suaves. Para combinar playa y visitas por Bohol, enero a mayo suele ser una referencia muy cómoda.
Los santuarios marinos de Dauin son famosos por peces rana, peces pipa fantasma, caballitos, nudibranquios, gambas, cangrejos y criaturas de arena volcánica.
La cercanía de Apo Island permite disfrutar de arrecifes coralinos, tortugas, peces tropicales y paisajes submarinos más abiertos.
Dauin es especialmente interesante para fotografía macro, buceo nocturno y observación de comportamiento animal en fondos aparentemente sencillos.
En superficie, el destino ofrece un ambiente relajado, vistas hacia el mar de Bohol y una buena conexión con Dumaguete y el interior de Negros.
La mejor época para Dauin suele ir de diciembre a mayo, con mar más estable y buenas condiciones para combinar macro y salidas a Apo Island.
Entre junio y noviembre puede haber más lluvia y cierta variabilidad marítima, aunque el buceo local suele mantenerse operativo.
Para fotografía submarina, febrero a mayo ofrece una combinación muy atractiva de luz, temperatura y estabilidad del mar.
El paisaje más famoso son las Chocolate Hills, cientos de colinas redondeadas que cambian de color según la estación y forman una de las imágenes más singulares del país.
El río Loboc permite navegar entre vegetación tropical, pequeñas aldeas y escenas de vida local, mientras que los santuarios de tarseros filipinos acercan a una de las especies más emblemáticas de la isla.
En Panglao y zonas próximas aparecen playas, arrecifes, snorkel, buceo y salidas a islas como Balicasag, donde la vida marina es uno de los grandes atractivos.
Bohol también ofrece iglesias históricas, mercados, gastronomía local y paisajes rurales muy fotogénicos, con arrozales, palmeras y pueblos tranquilos.
La mejor época para Bohol suele ir de diciembre a mayo, con menor probabilidad de lluvia, buena luz y condiciones favorables para playa, visitas y navegación.
Entre junio y noviembre llega la etapa más húmeda, con chubascos tropicales y mayor variabilidad marítima, aunque el interior permanece verde y muy atractivo.
Enero a abril ofrece un equilibrio excelente entre clima, paisajes y actividades. En mayo puede hacer más calor, pero sigue siendo un mes interesante para combinar mar e interior.
Los grandes atractivos son North Atoll, South Atoll y los arrecifes exteriores, con paredes profundas, jardines coralinos y aguas azules.
La fauna puede incluir tiburones de arrecife, tiburón gris, tortugas, mantas, jureles, barracudas, napoleones, peces loro, atunes y enormes bancos de peces.
El parque también es importante para aves marinas y para la conservación de arrecifes oceánicos prácticamente aislados.
Para fotografía submarina, Tubbataha ofrece gran angular, paredes, vida pelágica, coral sano y una sensación de inmersión en océano abierto.
Tubbataha tiene una temporada muy concreta, normalmente entre marzo y junio, cuando el mar permite operar cruceros de buceo con mayor seguridad.
Entre julio y febrero el parque queda fuera de temporada para la mayoría de operaciones por condiciones marítimas más difíciles.
Para visibilidad, vida marina y estabilidad del mar, abril y mayo suelen ser meses especialmente valorados, aunque las plazas suelen requerir mucha antelación.
El principal atractivo es el Río Subterráneo de Palawan, un sistema kárstico navegable que atraviesa cuevas, formaciones rocosas y selva tropical.
También destacan los manglares, la bahía de Honda, islas cercanas, playas, mercados y áreas de conservación con fauna local.
La zona permite observar aves, reptiles, peces tropicales, vegetación costera y paisajes de transición entre selva, roca caliza y mar.
Para fotografía, Puerto Princesa ofrece cuevas, barcas, manglares, islas, vida local y una luz tropical muy atractiva.
La mejor época para Puerto Princesa suele ir de diciembre a mayo, con clima más seco y mejores condiciones para visitar el río subterráneo y navegar.
Entre junio y noviembre aumentan las lluvias y algunas excursiones pueden verse afectadas por el estado del mar o los accesos.
Para combinar ciudad, naturaleza y ruta por Palawan, enero a abril suele ser la ventana más cómoda.
En la ciudad destacan la Basílica del Santo Niño, la Cruz de Magallanes, el Fuerte de San Pedro y mercados donde se percibe la intensidad cotidiana de Cebú.
En el sur, zonas como Moalboal y las cascadas de Kawasan aportan snorkel, sardinas, barranquismo, agua turquesa y paisajes tropicales.
En el norte, Malapascua se asocia al buceo con tiburón zorro, mientras que otras islas cercanas ofrecen playas y arrecifes.
Para fotografía y cultura, Cebú combina iglesias, mercados, montañas, pueblos costeros, gastronomía local y escenas marinas muy variadas.
La mejor época para Cebú suele ir de diciembre a mayo, con clima más seco, buena luz y condiciones favorables para mar, cascadas y desplazamientos.
Entre junio y noviembre aumenta la probabilidad de lluvias y tormentas tropicales, aunque muchas zonas siguen siendo visitables con flexibilidad.
Enero a abril suele ofrecer el mejor equilibrio para combinar ciudad, buceo, playa y naturaleza en la isla.